Mi viaje

El viaje de la maternidad. Este está siendo mi viaje ahora, desde que J. nació.

Parece que nos conocemos de toda la vida, que siempre hemos estado juntos, que lleva más tiempo a mi lado del que ha transcurrido en realidad. También parece que fuera en otra vida cuando salía en cualquier momento a tomar unas cañas, sin preocuparme de la hora que era, y con el móvil y el monedero únicamente (sin tener que cargar con un sinfín de cosas de emergencia para bebé), o que planeábamos el próximo viaje a Tailandia o Japón, o que dormía un domingo hasta que el cuerpo me dijera basta…

Aun así, aun echando terriblemente de menos esos y otros momentos, aun habiendo tenido días y momentos en los que solo quiero-puedo llorar porque no sé cómo avanzar, cómo ayudar o calmar a J. o simplemente porque necesito desesperadamente dormir y descansar. Aun con todo eso, no cambiaría este viaje por nada. Porque nunca me había enamorado de esta manera. Como me decía una amiga el otro día “Es el enamoramiento más bestia de la vida.”5

Quiero verle crecer, irle acompañando en su descubrimiento del mundo y de si mismo, y a la vez quiero detener el tiempo que siento que se me va  escapando de las manos sin darme cuenta.

El parto, la maternidad y la crianza han roto una parte de mí que siento se ha ido para siempre, dando paso a un vacío que poco a poco voy llenando de una nueva YO. Creo que todas las madres (padres-conscientes)* pasamos por esto y jamás hasta este momento me lo había planteado. Por ello, he aquí un gran espacio de escritura y reflexión en el blog. Para seguir avanzando y aprendiendo en este nuevo camino.

 

 

*Un tema para más adelante