Y nos miramos

Ayer, con el corazón aún latiendo fuerte, con la energía desbordante de este nuevo comienzo, al llegar a casa tras haber finalizado el primer día de Miradas me encontré con el post de Emi de la LLave “EQUINOCIO DE PRIMAVERA. UN CANTO A LA ALEGRIA”. Un regalo y algo de magia en esas palabras. No me había dado cuenta de que el grupo de Crianza lo empezábamos el mismo día que empieza la primavera.

“Hoy estamos celebrando el reinicio de la vida tras un periodo prolongodo de oscuridad y frío. El calor de la primavera derrite la nieve y se inicia un nuevo ciclo.”

Tras el duro y arduo trabajo de poner en marcha un proyecto, sobre todo en cuanto a la labor de difusión  e información (la labor comercial no es mi fuerte ni mi pasión) al fin dio comienzo este hermoso proyecto.

Y también tras la oscuridad y el frío de la soledad, el calor del grupo y la tribu inicia un nuevo camino y espacio de cobijo.


Muy emocionada por verlo empezar. Muy agradecida.

Agradecida a las participantes, por poner el corazón y por desnudarse con su realidad. Agradecida a mi compañera Lara, por ser tan fácil y enriquecedor trabajar a su lado. Agradecida a mí misma, por haber confiado y apostado por este proyecto. Agradecida a vosotrxs, por haber ayudado en la medida de lo posible a visibilizar y difundir el proyecto.

Con la llegada de la primavera nace Miradas. Y por fin nuestras miradas se cruzan, se entienden, se consuelan, se abrigan.