“Una madre se defiende rociando un chorro de leche”

Tuve que leer dos veces el titular de esta noticia antes de confirmar que era cierto, una mamá lanzó leche a la persona que le recriminó amamantar a su bebé en un lugar público. La mujer rociada, escandalizada por tal reacción, no dudó en denunciarlo en las redes y su sorpresa y segundo disgusto fue sufrir un sinfín de críticas en lugar de ser apoyada.

Puede que no sea la reacción más asertiva (la de la mamá rociadora) pero tengo que reconocer que mi parte rebelde se alegró al ver cómo esta madre defiende su derecho a alimentar a su bebé dónde y cuando lo necesite (tal y como recomienda la OMS)

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¿Qué pudo llevar a esta madre a reaccionar de esta manera? Puede que viera el vídeo de Pilar Martínez y aprovechó para poner en práctica una de sus ideas, o igual simplemente estaba cansada de recibir críticas y/o comentarios sobre la crianza de su bebé.

Y es que algo que me está sorprendiendo enormemente como “new mom” es precisamente esto, cómo cualquier persona que se cruza conmigo por la calle se toma la libertad de opinar sobre si J. va con mucha ropa o poca ropa, o mal peinado o muy repeinado, o mal por ir en brazos o mal por ir en carro… Y es que cuando se trata de crianza mucha gente va a opinar, queramos o no, les conozcamos o no.

Las primeras semanas, cuando aún estaba recuperándome emocionalmente del shock de la maternidad, creo que no hacía falta decir nada, mi mirada lo debía decir todo (lo imagino cómo una especie de lanzallamas a través de los ojos). Después de eso pasé por una etapa en la que trataba de explicar los motivos que me llevaban a haberle vestido así, o a no haberle vestido, o a darle el pecho (“porque seguro que lo que tiene es gases”) o a portearle (“porque seguro que lo que tiene es hambre”)… Pero me di cuenta de que J. requería mucha energía por mi parte y no podía permitirme el lujo de emplear la poca que me quedaba en justificar lo que hacía con él.

Así que ahora contesto lo primero que me viene a la cabeza según mi estado de ánimo sin dedicarle mucha más energía… Con todo esto, me queda algo que no puedo pasar por alto ¿Por qué me afecta lo que otros piensen sobre el tipo de crianza que he escogido? ¿Por qué me duele o me importa lo que otros piensen de mí?… Demasiado para el primer post, prometo retomarlo en la categoría de Terapia.

Y tú, ¿Qué haces cuando te hablan sobre la crianza que has escogido? No dudes en comentar cómo es o ha sido tu experiencia con esto. Y como siempre gracias por dedicarme tu tiempo, si te ha gustado ya sabes que puedes compartir, darle a “Me gusta” o al menos pensarlo hacia tus adentros ;).

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